António Trindade, presidente del grupo PortoBay, alertó sobre el riesgo de que operadores y transportistas suspendan sus operaciones en Madeira ya en 2027, debido a las dificultades causadas por el viento en el aeropuerto.
Trindade explicó que los costes acumulados por desvíos a otros aeropuertos, cancelaciones de vuelos y alojamiento de pasajeros están influyendo en las decisiones de las aerolíneas. Un vuelo que no puede aterrizar en Madeira podría tener que dirigirse a Canarias, pasar la noche allí e intentarlo de nuevo, generando elevados gastos de combustible, tasas aeroportuarias y logística.
El hotelero destacó que esta situación afecta no solo al turismo, sino también a la eficiencia operativa general de las aerolíneas, que se enfrentan a costes adicionales y posibles retrasos en sus horarios diarios.




