El presidente del Gobierno Regional, Miguel Albuquerque, ha revelado planes para convertir un edificio en desuso frente al mar en Seixal en viviendas para jóvenes, como parte de los esfuerzos para animar a los residentes a permanecer en la zona.
La propuesta sigue dependiendo de una evaluación del espacio disponible y de la resolución de cuestiones legales relativas a la donación de la propiedad. El edificio había sido inicialmente destinado a un centro de salud o a servicios para residentes de edad avanzada.
Albuquerque también desestimó las preocupaciones sobre una posible sobreoferta de viviendas, argumentando que la intervención pública continua es necesaria para influir en el mercado y hacer las propiedades más asequibles, especialmente para las parejas jóvenes.
