La Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe, ubicada junto al monte Tepeyac en la Ciudad de México, es uno de los santuarios católicos más importantes del mundo y el principal centro religioso de México.
Construida en el lugar asociado a las apariciones de la Virgen María a Juan Diego en diciembre de 1531, el complejo religioso consta de varias iglesias y capillas. La antigua basílica sufrió problemas estructurales, lo que llevó a la construcción de un nuevo templo inaugurado en la década de 1970, con una arquitectura circular diseñada para albergar a miles de peregrinos.
Dentro de la basílica moderna se encuentra la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe, considerada un símbolo de la devoción guadalupana. Millones de fieles visitan el santuario anualmente, especialmente para la fiesta principal el 12 de diciembre, celebrando a la patrona de México. La basílica trasciende su papel de templo, representando la unión de la fe católica, la historia mexicana y las tradiciones indígenas, sirviendo como un lugar de esperanza y conexión espiritual.