La Catedral de Funchal fue escenario de una boda que atrajo a cientos de curiosos y aficionados, con la expectativa de que el evento pudiera involucrar a la celebridad Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez.
A pesar de la gran afluencia, la pareja esperada no apareció, lo que provocó cierta decepción entre los presentes que esperaban su llegada.
