Los equipos de bomberos continúan vigilando de cerca la zona del incendio que afectó a Funchal.
El objetivo principal es asegurar que no ocurran reavivamientos, garantizando la extinción completa de las llamas y la seguridad de la zona afectada.
La operación de vigilancia es crucial para prevenir nuevos focos y restablecer la normalidad en la región.




