El departamento de saneamiento del Ayuntamiento de Funchal ha sido alertado en tres ocasiones sobre canaletas sucias y malolientes en la Avenida Zarco, pero ha ignorado las quejas.
La descarga de aceites usados y sustancias peligrosas en el sistema de aguas pluviales se considera un delito ambiental. La situación se describe como frustrante, y se acusa a la autoridad municipal de negligencia.
La queja se escalará a autoridades superiores, incluida la Fiscalía y el Defensor del Pueblo, en un intento por obtener una respuesta. El origen de los escombros plantea interrogantes, con referencias a eventos pasados y la necesidad de supervisión municipal.
