Céline Dion regresó a París el viernes 28 de agosto para el inicio de una nueva fase en su carrera en vivo, con una serie de 16 conciertos en la capital francesa. Su llegada fue recibida con gran atención mediática, reavivando la expectación en torno a su regreso a los escenarios tras un largo período de ausencia por problemas de salud.
La artista, diagnosticada con síndrome de la persona rígida, enfrentó limitaciones físicas que la obligaron a suspender compromisos. Su paso por París se enmarca en una residencia de conciertos prevista para septiembre y octubre, con más actuaciones programadas para mayo de 2027, marcando su regreso tras aproximadamente seis años de ausencia. La elección de París como punto de partida es significativa, dada la conexión histórica de la cantante con su público francófono y europeo, donde consolidó una parte importante de su prestigio artístico.