Una comitiva de la familia real saudí, que incluía a la princesa Sara bint Mashour Al Saud, ha cancelado una visita previamente programada a la isla.
La decisión se atribuyó a una presunta violación de la privacidad, y los visitantes, según informes, no quedaron satisfechos con la forma en que se gestionaron los preparativos logísticos.
Varios proveedores de servicios vieron cancelados sus contratos. El mando regional de la PSP declaró desconocer cualquier programa de recepción o escolta para la delegación.
