El coste anual de un frigorífico puede rondar los 41 euros, con un gasto diario estimado de 11 céntimos, dependiendo del consumo energético y del precio del kWh. Este cálculo se basa en un consumo de 240 kWh/año y un precio de 0,1711 €/kWh, sin incluir otros cargos de la factura de electricidad.
Diversos factores influyen en el consumo, como la eficiencia energética, la antigüedad del aparato, la capacidad, el estado de las gomas y la temperatura seleccionada. El entorno donde se instala el frigorífico y la frecuencia de apertura de la puerta también son determinantes.
Para reducir el consumo, se recomienda asegurar una ventilación adecuada, evitar fuentes de calor cercanas, ajustar correctamente la temperatura y no llenar excesivamente el aparato. El mantenimiento regular, como la limpieza y la revisión de las gomas, es crucial. Descongelar alimentos dentro del propio frigorífico puede ayudar a mantener la temperatura interna y ahorrar energía.