Una columna publicada en Funchal Notícias, firmada por Rui Marote, critica el estado de los bancos de piedra y madera de la Rua Fernão de Ornelas y de plazas del centro de Funchal. Por la noche, según el autor, sirven de refugio a personas sin hogar.
Según el texto, el mobiliario urbano a veces aparece manchado con orina y heces, y la limpieza municipal no es diaria ni profunda. El autor advierte del riesgo de contagio de microbios y enfermedades, ya que durante el día los usan personas mayores, vecinos y turistas.
El autor afirma haber presentado quejas formales y pide desinfección diaria y una respuesta social digna para quienes viven en la calle. El artículo no incluye una respuesta del ayuntamiento ni de los servicios sociales.