La playa de Machico, en la isla de Madeira, fue cerrada al público el martes tras dos incidentes en los que dos bañistas fueron mordidos por una foca monje.
Las mordeduras, aunque dolorosas, no se consideraron graves. Las autoridades han acordonado la zona y emitido una advertencia para que los bañistas eviten el área hasta que se evalúe la situación.
Las focas monje son mamíferos marinos protegidos y generalmente evitan el contacto con los humanos. La aparición de mordeduras es rara y puede indicar que el animal se sintió amenazado o estaba protegiendo su territorio.




