El avión presidencial ucraniano se vio obligado a posponer su despegue desde Moldavia después de que un dron de ataque ruso violara el espacio aéreo moldavo y rumano. El dron de largo alcance, tipo Shahed/Geran, penetró en el espacio aéreo moldavo procedente de Ucrania y fue detectado posteriormente sobre Rumanía, activando una alerta de seguridad máxima.
El dron finalmente se estrelló y explotó a unos 160 kilómetros del aeropuerto de Chișinău, pero la amenaza llevó al cierre preventivo del espacio aéreo moldavo y al aplazamiento de varios vuelos, incluido el del presidente ucraniano con destino a Oslo. El primer ministro noruego calificó el incidente de riesgo directo para la vida de Zelensky, aunque fuentes moldavas y del equipo de Zelensky consideraron exageradas las interpretaciones de riesgo inminente.
El incidente se enmarca en un patrón reciente de violaciones del espacio aéreo por drones rusos en Moldavia y Rumanía, interpretadas como pruebas a las defensas de la OTAN y demostraciones de capacidad para proyectar riesgo más allá de las fronteras ucranianas. Los analistas creen que el episodio aumenta la presión sobre Chișinău y Bucarest para acelerar la integración en sistemas de detección e intercepción de drones.