Edgar Freitas Gomes da Silva, de 63 años, sigue siendo para muchos el 'padre Edgar', a pesar de haber dejado el sacerdocio en 1997. Su imagen está asociada a la defensa de los 'niños de las cajitas' y a la creación del Movimiento del Apostolado de los Niños (MAC) en Madeira, denunciando abusos y prostitución infantil.
Silva inició su intervención cívica mucho antes de entrar en política, viviendo entre los más pobres y defendiendo a los niños de la calle. Su entrada en la política se produjo en la segunda mitad de la década de 1990, siendo diputado regional y líder del PCP y la CDU. Actualmente, tras una candidatura presidencial en 2016, se dedica a la carrera académica en la Universidad Católica.
En una entrevista para el podcast 'Rostos da Autonomia', Edgar Silva recuerda su adolescencia y el atractivo de ayudar a los desfavorecidos. Su experiencia en Lisboa, viviendo dos años en una chabola en el barrio de Curraleira entre los 'más pobres de los pobres', marcó profundamente su comprensión de la realidad social y su opción preferencial por los más vulnerables.




