La eliminación de Egipto frente a Argentina en el Mundial 2026 continúa generando controversia, con el seleccionador egipcio expresando frustración e insinuando favoritismo.
"Éramos mejores, pero el fútbol no es justo, quizás quieren que el campeón del mundo sea Messi, y que continúen en la copa del mundo por el marketing", declaró el técnico, sugiriendo que factores externos y el atractivo comercial de Lionel Messi pudieron influir en el resultado del partido.
Las declaraciones reflejan el sentimiento de injusticia del equipo egipcio, que considera que las decisiones arbitrales y el contexto mediático pesaron más que el mérito deportivo. La acusación apunta a la percepción de que el peso comercial y la proyección internacional de ciertas figuras pueden influir en el ambiente del torneo.




