El cardenal de Madeira D. José Tolentino Mendonça recibió la Medalla de Honor de la Ciudad de Lisboa en una ceremonia celebrada en el Ayuntamiento. En la ocasión, defendió que la capital portuguesa debe afirmarse como un espacio de interculturalidad, acogida y diálogo.
Recordando su llegada a Lisboa en 1975, el prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación de la Santa Sede subrayó la importancia de las políticas de integración y reconocimiento en una ciudad marcada por la diversidad. "Una ciudad no se mide por la cantidad de gente que recibe, sino por la calidad del reconocimiento que genera y de la fraternidad que realiza", afirmó.
El cardenal destacó además la educación como herramienta esencial para el futuro de las sociedades, considerando la inversión en esta área como la "gran palanca de humanización y de dirección justa". El presidente de la Cámara Municipal de Lisboa, Carlos Moedas, elogió la trayectoria de Tolentino Mendonça, describiéndolo como "un hombre de diálogo" y con capacidad de "agregar consensos".
