El tema del déficit cero en las cuentas públicas ha ganado fuerza en los últimos meses, impulsado por la política económica del Gobierno de Luís Montenegro. El equilibrio presupuestario y la reducción de la deuda se han establecido como pilares centrales.
El Presupuesto del Estado para 2026 preveía inicialmente un superávit del 0,1% del PIB, unos 260 millones de euros, siguiendo los superávits de años anteriores. Sin embargo, el escenario económico se ha vuelto menos favorable, lo que llevó al Ministro de Finanzas, Joaquim Miranda Sarmento, a admitir en abril que Portugal podría no alcanzar los objetivos previstos para 2026.