Una importante pieza histórica, que data del siglo XVI, ha regresado a su lugar en la Catedral de la Sé de Funchal.
La figura, que se sometió a un proceso de restauración, ha sido ahora recolocada en el interior de la catedral, marcando su retorno al patrimonio visible de la ciudad.
Este evento es significativo para la preservación y apreciación del legado histórico y artístico de Madeira.