Una foca monje, conocida localmente como lobo-marinho, fue avistada nadando cerca de la costa sureste de la isla de Madeira, sorprendiendo a los bañistas cerca de la pista del aeropuerto.
El Instituto de Bosques y Conservación de la Naturaleza (IFCN) ha recordado al público las directrices para el encuentro con estos mamíferos protegidos. El IFCN aconseja mantener una distancia respetuosa, no alimentar ni intentar tocar a las focas, y salir tranquilamente del agua si una foca se acerca.
Las directrices específicas del IFCN detallan cómo actuar en tierra, en el agua, durante deportes acuáticos y en situaciones especiales como cuevas o pesca, todo ello con el objetivo de conservar la especie de foca más rara del mundo.




