El Obispo de Funchal, D. Nuno Brás, destacó la importancia de la marca cristiana para el archipiélago de Madeira, considerándola un elemento fundamental para la identidad y el futuro de la región.
Según el prelado, esta herencia se refleja no solo en manifestaciones religiosas, sino también en la cultura, las tradiciones y los valores que moldean la sociedad madeirense.
D. Nuno Brás hizo un llamado a la valoración y preservación de este legado, animando a la comunidad a mantener viva la fe y los principios cristianos que caracterizan a la isla.