Un hombre ha desarrollado una isla flotante única, utilizando aproximadamente 150.000 botellas PET recicladas.
El innovador proyecto permitió la creación de suelo fértil, donde se plantaron manglares, resultando en un ecosistema autosostenible.
Este individuo vivió aislado en esta isla artificial, ubicada en la costa de México, demostrando un ejemplo de reciclaje y adaptación ambiental.