William Chapman, de 23 años, falleció el sábado 10 de octubre tras entrar en el recinto de un tigre en el Yorkshire Wildlife Park, cerca de Doncaster, Inglaterra. Fue atacado por Altai, un tigre siberiano de cinco años, y declarado muerto en el lugar por la policía de South Yorkshire.
Los servicios de emergencia fueron alertados tras informes de que un hombre había descendido de una pasarela elevada a la zona restringida del animal. Testigos indicaron que los visitantes fueron apartados durante el ataque. El parque confirmó que el tigre resultó ileso y no será sacrificado.
La familia de Chapman emitió un comunicado señalando que sufría de "enfermedad mental significativa" desde hacía varios años. El incidente está bajo investigación por el Ayuntamiento de Doncaster, con una investigación judicial programada.
