La escasez de mano de obra sigue siendo un desafío importante para los productores de uva de Madeira. En Estreito de Câmara de Lobos, João Figueira, de 57 años, se prepara para cosechar alrededor de 20.000 kilogramos de uvas, pero admite que cada vez es más difícil encontrar personas dispuestas y disponibles para el trabajo.
Figueira ha reunido un equipo de unas diez personas, incluidos jóvenes que aprovechan las vacaciones escolares para ganar dinero extra. A pesar de la escasez de mano de obra, el productor se muestra optimista sobre la cosecha de este año, anticipando que será mejor que la del año pasado, con uvas descritas como "hermosas" y en buen estado.
Sin embargo, la dificultad para encontrar trabajadores agrava el aumento de los costos de producción. João Figueira cree que el cultivo de la vid es cada vez menos rentable, ya que el apoyo financiero disponible es insuficiente para cubrir el costo total de la mano de obra. También sugiere que las bodegas deberían pagar más por las uvas que compran.

