La muerte de Faten Ben Amar El Azizi, una joven promesa del fútbol femenino marroquí, ha causado consternación en Marruecos y ha reavivado el debate sobre los riesgos extremos de la migración irregular.
La atleta perdió la vida al intentar alcanzar a nado la ciudad española de Ceuta, en uno de los episodios más dramáticos de la reciente ola migratoria. Las autoridades españolas informaron que entre 50.000 y 60.000 personas participaron en los intentos de cruce, una crisis que ya ha provocado al menos 67 muertes.
El club de Faten, el Maghreb Atlético Tetuán (MAT), rindió homenaje a la jugadora, afirmando que su sueño era "una vida mejor y un futuro" y que la travesía resultó fatal. La Unión Marroquí de Futbolistas Profesionales también se sumó a los homenajes, recordando a la atleta y a la joven que veía en el fútbol y la migración oportunidades de cambio.