La Unión Europea comenzará a cobrar una tasa de 3 euros por pequeños paquetes con un valor inferior a 150 euros, a partir del 1 de julio de 2026. Esta medida temporal busca controlar la avalancha de paquetes baratos, especialmente los provenientes de China.
En 2024, entraron en la UE alrededor de 4.600 millones de paquetes de bajo valor, el 91% de origen chino. Bruselas justifica la medida por la competencia desleal, los riesgos para la salud y seguridad de los consumidores, el fraude y el impacto ambiental.
La tasa se aplicará por cada artículo distinto dentro de un pedido, lo que podría incrementar el coste total de los envíos con múltiples artículos.




