La isla de Madeira ha consolidado su posición como el principal destino insular a nivel mundial, habiendo sido elegida la mejor del mundo por undécima vez consecutiva.
Este reconocimiento destaca la belleza natural y la oferta turística de la isla, que preserva un bosque prehistórico de unos 20 millones de años, un testimonio vivo de la Laurisilva, Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.
La distinción subraya la capacidad de Madeira para atraer visitantes y mantener su relevancia en el competitivo mercado turístico global.




