La isla de Madeira se alzó con la victoria en la gran final internacional de los Juegos Sin Fronteras, que tuvo lugar en septiembre de 1988, en Como, Italia.
Tras una fase nacional, Madeira representó a Portugal en la competición, enfrentándose a equipos de España, Francia, Bélgica y la anfitriona Italia. A pesar de comenzar la prueba en último lugar, el equipo madeirense logró una remontada, demostrando una buena preparación y el entusiasta apoyo de su afición.
El diario Diário de Notícias da Madeira cubrió el evento con un enviado especial, relatando los sucesos antes de su transmisión televisiva.