Madeira implementó, hace aproximadamente ocho años, un refuerzo significativo en sus medios de prevención y respuesta a catástrofes naturales. Esta medida se tomó con el objetivo de preparar a la región para afrontar eventos climáticos extremos, como el huracán Leslie.
El huracán Leslie, que pasó por Madeira en 2018, sirvió como una advertencia sobre la necesidad de fortalecer las infraestructuras y los planes de emergencia de la isla. Las acciones tomadas buscaron aumentar la resiliencia de la región frente a fenómenos meteorológicos adversos.