Nuestra Señora del Coromoto es la patrona de Venezuela y una de las devociones marianas más significativas de América Latina. Su celebración principal tiene lugar el 11 de septiembre, recordando una aparición que, según la tradición católica, ocurrió a mediados del siglo XVII en la región de Guanare.
La historia relata que la Virgen María se habría aparecido al cacique Coromoto en 1652, pidiéndole que recibiera el bautismo y uniera a su pueblo en la fe cristiana. Tras un primer rechazo, una nueva aparición habría ocurrido aproximadamente un año después, dejando una pequeña imagen en manos del cacique. Esta reliquia se conserva hoy en el Santuario Nacional de Nuestra Señora del Coromoto en Guanare.
Reconocida oficialmente como patrona de Venezuela por el Papa Pío XII en 1942, la devoción adquirió una dimensión nacional. En 2007, el santuario fue elevado a Basílica Menor por el Papa Benedicto XVI. Anualmente, Guanare recibe peregrinos de diversas regiones y países vecinos para celebraciones que incluyen misas, procesiones y manifestaciones culturales, donde la fe se entrelaza con la identidad nacional.
En un país que enfrenta dificultades sociales, económicas y políticas, Nuestra Señora del Coromoto permanece como un símbolo de esperanza para muchos venezolanos, incluidos los de la diáspora, acompañando a las comunidades migrantes.