Con la llegada de nuevas generaciones de smartphones, muchos consumidores consideran renovar su equipo. A pesar de la creciente resistencia de los materiales, persisten los riesgos de daños diarios.
Caídas, contacto con objetos como llaves y monedas, impactos en las cámaras o exposición a líquidos pueden dañar el dispositivo desde los primeros días. iServices sugiere cinco precauciones básicas para mitigar estos riesgos.
Las recomendaciones incluyen la protección inmediata de la pantalla con un protector, prestar atención a los módulos de cámara salientes, elegir fundas que protejan las esquinas, evitar guardar el teléfono con llaves y monedas, y tener en cuenta que la resistencia al agua tiene límites.