Una pareja ha decidido dejar atrás el ajetreo de la vida urbana para adoptar un estilo de vida más sencillo en una isla remota de Indonesia. Este cambio radical implicó la construcción de una casa autosuficiente, alimentada por energía solar.
Actualmente, están criando a su hija de seis meses en un entorno que combina barcos, pesca, bosques y una conexión mínima con el mundo exterior, con casi ninguna señal de teléfono móvil.
Su nueva rutina contrasta fuertemente con su vida anterior en la ciudad, ofreciendo un entorno natural y aislado para la familia.