La expresión "Tudo como dantes, quartel-general em Abrantes" (Todo como antes, cuartel general en Abrantes) se aplica a la situación actual del patrimonio arquitectónico de la Región Autónoma de Madeira. El Recolhimento do Bom Jesus permanece abandonado, la Quinta da Piedade se pudre y el Forte do Porto Novo está cubierto de basura.
Monumentos como el Cristo-Rey en Garajau esperan restauración mientras las entidades debaten responsabilidades. La Capilla de São Paulo, aunque restaurada, permanece cerrada, y el Museo del Romanticismo aún no tiene fecha de apertura. Otras capillas, como la de Santo António en Calheta y Nossa Senhora do Rosário en Fundoa, enfrentan la ruina o la desaparición.
Programas como "Capelas ao luar" (Capillas a la luz de la luna) no se han concretado, y proyectos de conservación de azulejos, a pesar de su aprobación, esperan ejecución. El paradero del patrimonio mueble, como la grúa del Islote de Nossa Senhora da Conceição y los cañones del Forte do Gorgulho, es desconocido, reflejando una destrucción y devaluación progresivas del patrimonio industrial y cultural de la región.