Ponta do Sol conmemoró su 525 aniversario con una ceremonia que buscó reunir memoria, identidad y ambición política. El evento, celebrado en Canhas, fue una opción del municipio para señalar proximidad y descentralización, con celebraciones planificadas en las tres parroquias durante el mandato.
El discurso institucional recordó la historia del municipio, que se remonta al poblamiento de la isla de Madeira en el siglo XV y su elevación a villa y municipio en 1501. Este contexto histórico se vinculó a los desafíos actuales como la vivienda, la movilidad y la respuesta social. El alcalde, Rui Marques, reafirmó el enfoque en la proximidad y la resolución de problemas estructurales, incluyendo la educación y la accesibilidad.
El mensaje principal enfatizó que celebrar 525 años implica asumir mayores responsabilidades ante los desafíos presentes, comprometiéndose con el crecimiento sostenible y la defensa de las especificidades locales, equilibrando desarrollo y preservación.