La operatividad del Aeropuerto de Madeira se está convirtiendo en un riesgo para la economía regional, advirtió António Trindade, presidente del grupo PortoBay. Las constantes interrupciones causadas por el viento están llevando a operadores y transportistas a considerar la suspensión de operaciones a la isla ya en 2027, debido a los crecientes costes por desvíos, cancelaciones y alojamiento de pasajeros.
Trindade destacó que esta situación afecta no solo a las empresas turísticas, sino también a los residentes, que temen viajar. El grupo PortoBay ya ha sufrido pérdidas de 100.000 euros en tres días debido a estas disrupciones, una cifra que, según el empresario, sugiere la magnitud de las pérdidas totales al considerar todas las unidades hoteleras de la región.
El empresario argumenta que Madeira necesita comprender el verdadero impacto económico de estas inoperatividades, comparando la necesidad de un estudio sobre el sector turístico con la atención prestada a alternativas de transporte como los ferries. La situación se describe como "muy preocupante" para las futuras operaciones aéreas y turísticas.




