El mantenimiento del Puerto de Funchal ha sido descuidado, especialmente en una zona de gran afluencia turística. El pavimento junto a la terminal, las dársenas de autobuses y taxis tiene baches, lo que no solo perjudica la imagen de la Región, sino que también representa un riesgo real de caídas y accidentes para los visitantes.
Las defensas del puerto sufrieron graves daños en un incidente en septiembre de 2025. La APRAM (Administración de los Puertos de la Región Autónoma de Madeira) comenzará la instalación de nuevas protecciones el lunes, un año después del accidente, coincidiendo con el inicio de la temporada alta de cruceros, lo que plantea interrogantes sobre la planificación.
Además, cuatro escaleras de pasarela en el muelle sur esperan reparación, algunas dañadas por negligencia y otras por desgaste. Estas escaleras son esenciales para el embarque y desembarque de pasajeros en ausencia de pasarelas, y su inoperatividad representa un peligro directo para la seguridad de todos.