El proyecto social Silent Care, del equipo Silent Beats, ha extendido sus iniciativas a la Asociación de Parálisis Cerebral de Madeira (APCM). La iniciativa tiene como objetivo llevar experiencias musicales a personas con acceso limitado a este tipo de eventos.
La sesión más reciente, celebrada en julio, fomentó momentos de participación e interacción social entre los usuarios. Según Rúben Lopes, cofundador de Silent Beats, la música tiene un impacto profundo, uniendo a personas que de otro modo podrían no interactuar.
El proyecto ya ha visitado diversas instituciones de la región y está planeando una nueva sesión para el 20 de agosto en Casa Esperança. La historia completa se publicó en la edición impresa de DIÁRIO.