Un barco abandonado a la deriva en la bahía de Commencement, cerca de Tacoma, Washington, se convirtió en un símbolo de fallo sistémico tras descubrirse más de 30 gatos y gatitos a bordo sin supervisión humana.
Las autoridades tardaron en intervenir debido a cuestiones de propiedad privada y la necesidad de órdenes judiciales, lo que permitió que la situación se prolongara durante meses. El rescate de los animales, muchos desnutridos, solo fue posible tras obtener una orden de registro.
La policía ha identificado al propietario de la embarcación pero aún no ha podido contactarlo. La investigación continúa para determinar las circunstancias y la duración de la presencia de los gatos en el barco, lo que plantea interrogantes sobre los retrasos burocráticos y las lagunas en la protección animal.
