Equipos internacionales de búsqueda y rescate continúan operando en Venezuela, donde aproximadamente 140 perros rastreadores de diversas naciones ayudan a localizar a personas soterradas tras los sismos.
La prioridad es encontrar supervivientes entre los escombros, en una situación descrita como devastadora por las autoridades y organizaciones humanitarias. Perros como Zira y Max de la Asociación Portuguesa de Búsqueda y Salvamento se encuentran entre los animales en el terreno.
Los perros desempeñan un papel crucial en la identificación de zonas con posibles víctimas, permitiendo a los equipos humanos avanzar con mayor precisión en estructuras inestables y lugares de difícil acceso. Su capacidad para operar en condiciones extremas, entre ruinas y polvo, los convierte en una esperanza vital en la búsqueda de señales de vida.




