Un lector anónimo, basándose en su experiencia personal y observaciones recientes, pide una reducción de la velocidad de circulación en toda la Vía Rápida de Madeira. El autor de la carta, que dejó de conducir por esta vía debido a la presión por circular a altas velocidades, expresa su preocupación por la seguridad.
El lector sugiere la instalación de radares a lo largo de la Vía Rápida, argumentando que la vía en sí misma es rápida por naturaleza y no requiere velocidades excesivas. El llamamiento tiene como objetivo alertar a las autoridades competentes para que implementen estas medidas, que han sido sugeridas por muchos madeirenses y visitantes a lo largo de los años, especialmente tras recientes incidentes.
El texto también menciona indirectamente el dolor causado por recientes desenlaces, refiriéndose a accidentes ocurridos en la isla, incluido uno que resultó en muerte en Santa Cruz y otro en el que se filmó a motociclistas circulando a velocidades extremas en la Vía Rápida.