El ADN Madeira considera que el crecimiento de la actividad turística en la región no se está traduciendo en una mejora equivalente de las condiciones de vida de las familias. El partido señala la evolución de los precios de la vivienda, los combustibles y otros bienes y servicios como factores que afectan al poder adquisitivo.
Según el partido, la inflación interanual regional se situó en el 4,1%, por encima de la media nacional del 3,3%, con aumentos significativos en productos energéticos (14,2%) y transporte (8%). El ADN destaca también el aumento del alquiler mediano de la vivienda y el precio mediano de las transacciones inmobiliarias, en contraste con un ligero descenso de la remuneración bruta mensual media en términos reales.
El partido aboga por un refuerzo de las ayudas para mitigar el coste de los combustibles y la energía, la aceleración de la oferta de vivienda asequible y la creación de un índice regional del coste de vida. El ADN Madeira argumenta que la insularidad agrava los costes para las familias y concluye: "No basta con que Madeira crezca en las estadísticas. Es necesario que los madeirenses puedan vivir mejor en Madeira."