El líder del PSD-Madeira, Miguel Albuquerque, destacó la evolución de la isla y los logros autonómicos a lo largo de cinco décadas en la fiesta de su partido. Albuquerque describió Madeira como "un alma en el mundo", aludiendo a sus comunidades globales.
Elogió el trabajo de los miembros del partido y recordó a líderes pasados. Albuquerque afirmó que Madeira espera que el gobierno central asuma sus responsabilidades, declarando que la región no acepta discriminación y que la isla está "en el centro del mundo".
Cuestiones como el subsidio de movilidad y la revisión de la ley de finanzas regionales se mencionaron como asuntos pendientes que requieren cooperación y resolución por parte del gobierno central. Albuquerque aseguró que el PSD-Madeira no cederá en materia de derechos y mencionó la necesidad de una revisión constitucional para ampliar los poderes autónomos.




