El bar Lust Vintage, ubicado en el Casco Antiguo de Funchal, ha reportado haber sido blanco de otro acto de vandalismo, el tercero en tan solo una semana. La gerencia del establecimiento expresó indignación por la repetición de estos incidentes, afirmando que el local fue atacado nuevamente después de una noche completamente agotada.
En un comunicado, la gerencia declaró: "Basta de vandalismo. Basta de odio." Se cree que los ataques tienen motivaciones homófobas. Los propietarios enfatizan que este tipo de comportamiento es inaceptable en una sociedad democrática y que el bar promueve un ambiente de respeto e inclusión.
El incidente anterior ocurrió el 10 de julio, cuando la señalización del bar fue vandalizada. En ese momento, se presentó una denuncia ante las autoridades, solicitando el análisis de las imágenes de CCTV para identificar a los responsables. Los propietarios hacen un llamado a la protección del Casco Antiguo, una importante atracción turística, y exigen que los perpetradores no queden impunes.




