Las aguas de la costa sur de Madeira presentan, en general, buena calidad. Sin embargo, la monitorización continua es esencial para comprender la dinámica de las corrientes y prevenir los impactos de la contaminación costera. Esta fue una de las principales conclusiones presentadas por Rui Caldeira, presidente de ARDITI, en el marco de la presentación de los resultados del proyecto ‘MCIS – Madeira Coastal Insight Service’.
El proyecto, financiado con unos 160.000 euros de fondos comunitarios, ha desarrollado datos científicos y herramientas para apoyar la gestión de las aguas costeras. Incluye información sobre parámetros de calidad del agua y un modelo de simulación del transporte de partículas. ARDITI y el Observatorio Oceánico de Madeira pretenden continuar la monitorización tras la finalización del proyecto, con la posibilidad de extenderla a otras zonas costeras de la Región.
Una plataforma pública permite simular la dispersión de partículas, prediciendo la trayectoria de potenciales plumas de contaminación o identificando su origen. Rui Caldeira advirtió que, a pesar de la evaluación positiva, es necesaria una vigilancia permanente para seguir la evolución de la calidad del agua a lo largo del tiempo.




