La residencia y estudio de la artista Lourdes Castro en Caniço, donde vivió y trabajó durante más de tres décadas, ha salido al mercado por 4,1 millones de euros. La propiedad, que incluye el estudio y el jardín, era considerada por la artista como parte integrante de su obra.
Lourdes Castro y Manuel Zimbro regresaron a Madeira en 1983, instalándose en esta casa construida en 1988 con vistas al mar y a las Islas Desertas. La intención de la artista de que su casa albergara una fundación pública tras su fallecimiento fue un deseo central, pero el proceso no avanzó legalmente, permaneciendo la propiedad en posesión de su sobrino.
