El Centro Portugués de Caracas, normalmente sede de actividades deportivas y culturales de la comunidad luso-venezolana, ha cambiado su dinámica para centrarse en la solidaridad tras un terremoto.
A pesar de daños estructurales mínimos, la institución suspendió sus actividades regulares en señal de respeto por las víctimas. En lugar de eventos, sus espacios ahora se utilizan para recibir y organizar donaciones como alimentos, medicamentos y productos de higiene.
Decenas de voluntarios, destacando las damas portuguesas, se están movilizando para asegurar que la ayuda llegue a su destino, y una parte importante se dirige a La Guaira, la zona más afectada. El centro también colabora con Cáritas y ha realizado entregas a una maternidad en Caracas, transformándose en un centro logístico de solidaridad.




