Una multitud de cientos de turistas se reunió alrededor de una iglesia en la isla de Madeira, Portugal, en anticipación de una posible boda.
Los curiosos esperaban la llegada del famoso futbolista Cristiano Ronaldo, quien tiene fuertes lazos con la isla donde nació.
Los informes sugieren que Ronaldo reaccionó con risas a la atención generada por la concentración de fans y turistas.
