Varias decenas de personas se concentraron en el Pico do Areeiro, uno de los puntos más altos de la isla, para observar el eclipse solar.
El entusiasmo era visible entre residentes y turistas a medida que se acercaba el apogeo del fenómeno, poco después de las 19:30. Muchos de los presentes poseían las gafas recomendadas para la observación segura del eclipse.
En Madeira, el eclipse fue parcial, cubriendo casi el 80% del Sol. El evento atrajo a curiosos que buscaban los mejores lugares para presenciar la ocultación del Sol por la Luna.