La descarga de generadores destinados al parque eólico de Paul da Serra en el Puerto de Funchal ha vuelto a fallar este año, un problema recurrente.
El buque que transportaba la carga especial tuvo que abandonar el muelle sur de Pontinha y se dirigió al puerto de Caniçal. La operación, que implica costes financieros significativos en pilotos, remolcadores y tasas portuarias, se considera delicada y requiere aguas excepcionalmente tranquilas.
El puerto de Funchal ha ido abandonando este tipo de operaciones de carga, que se realizan más comúnmente en Caniçal, donde las grúas en tierra ofrecen mayor estabilidad. El traslado a Caniçal implica un trayecto más largo para los camiones de transporte especial.




