En el Día Mundial de la Dislexia y la Salud Mental, celebrado el 10 de octubre, se destaca que la dislexia es una condición neurológica que afecta el procesamiento del lenguaje, no siendo un problema de inteligencia o visión.
La dislexia se manifiesta en áreas cerebrales específicas relacionadas con el procesamiento fonológico, el análisis de palabras y la lectura automática. Es una dificultad en la correspondencia de sonidos a símbolos, y no pereza o falta de motivación.
Con intervenciones adecuadas e individualizadas, enfocadas en el autocontrol, el lenguaje, la escritura, la atención y la conciencia fonológica, es posible gestionar las dificultades asociadas a la dislexia, transformándola en una característica única. La neuroplasticidad permite modificar el funcionamiento de las redes cerebrales, y el ejercicio físico también juega un papel relevante en el desarrollo cognitivo.
