Un drago (Dracaena draco), nativo de Macaronesia y plantado en 1987 cerca de la entrada principal del Parlamento Regional de Madeira, se ha convertido en un "cenicero al aire libre". El árbol, originario de las Islas Canarias, fue colocado en el lugar cuando se inauguró el edificio, que anteriormente albergaba la Aduana de Funchal.
El artículo informa que el tronco del árbol y sus alrededores son frecuentemente objeto de descarte de colillas de cigarrillos, una infracción ambiental prevista en la 'Lei das Beatas' (Ley nº 88/2019). La legislación nacional se aplica directamente en la Región Autónoma de Madeira, con multas que oscilan entre 25 y 250 euros. La fiscalización corresponde a diversas entidades, como la ARAEN, la PSP, la GNR y los servicios municipales.
Científicamente, las plantas no sienten dolor como los humanos, pero reaccionan a agresiones físicas y químicas. El descarte de colillas de cigarrillos encendidas en los parterres activa mecanismos de defensa en las plantas, como la liberación de señales eléctricas, ondas de calcio y hormonas de estrés, perjudicando la vegetación.




