La observación del eclipse solar del 12 de agosto requiere precauciones extremas para proteger la visión. La luz solar visible, incluso atenuada durante el fenómeno, es lo suficientemente intensa como para causar retinopatía solar, una quemadura fotoquímica en la retina que puede provocar manchas, visión distorsionada o pérdida permanente de la vista.
Las gafas de sol comunes no ofrecen una protección adecuada. Es indispensable el uso de gafas específicas para eclipses, con filtro certificado según la norma ISO 12312-2. Estas gafas deben usarse durante todas las fases en que el Sol esté parcialmente visible y nunca deben ser sustituidas por filtros improvisados como radiografías o vidrio ahumado. La observación a través de binoculares o telescopios solo es segura con filtros solares adecuados en la parte frontal.
Los síntomas de la retinopatía solar, como visión borrosa o manchas oscuras, pueden aparecer horas después de la exposición, incluso sin dolor inmediato, ya que la retina carece de receptores de dolor. En caso de alteraciones visuales tras observar el eclipse, es fundamental buscar un oftalmólogo urgentemente. Para verificar la certificación de las gafas, busque la referencia completa "EN ISO 12312-2:2015" y la marca CE, y compre en fuentes fiables.